
Una hierba santa, que florece durante el verano cuando el sol está en su punto más alto, se ha utilizado durante siglos para la protección y la curación. Sin embargo, debido a la desaparición de la sabiduría antigua, esta milagrosa planta curativa ahora se considera peligrosa y se usa predominantemente para tratar la depresión.
Tradicionalmente, el uso de esta hierba para tratar la depresión no era tan común, ya que se usaba principalmente para tratar el sistema nervioso, las afecciones hepáticas, los virus, las heridas, los esguinces, la hinchazón, los espasmos y la tensión muscular. También había un entendimiento común de que la curación solo podía suceder una vez que estuviéramos listos para relajarnos y conectarnos con nuestro interior, que es exactamente lo que hace esta bella flor amarilla. Por lo tanto, posee muchas más propiedades curativas de lo que la ciencia ha demostrado.
Historia y origen
Esta maravillosa flor debe su nombre a un santo conocido como San Juan Bautista, que fue decapitado. La historia cuenta que un día después de su muerte, una flor amarilla creció de la sangre en el suelo donde había muerto. Cuando se frota entre los dedos, se libera un color rojo, que se cree que es la sangre de San Juan, que mantiene el poder sobre el elemento de fuego. La hierba de San Juan, por lo tanto, representaba un símbolo de la curación a través de la transformación y la fuerza dada por el sol/fuego del solsticio de verano. La hierba de San Juan ha sido utilizada como un estimulante de energía positiva en el cuerpo, liberando tanto emociones intensas (codicia, celos, lujuria, ira, odio y desconexión consigo mismo) como relajando y equilibrando la mente, el cuerpo y el alma.
El uso y curación
Cuando era niña, mi abuela producía aceite rojo cada verano y lo usaba para tratar el reumatismo, los espasmos musculares, los dolores y las heridas ¡A veces lo transformaba en una crema mágica que podía sanar cualquier cosa al instante! Observando el poder de esta flor para sanar desde niña fue una experiencia inolvidable para mí y por eso también creo que creé un vínculo muy fuerte con la naturaleza.
Me encantaría recojer la hierba de San Juan durante el solsticio de verano (si es posible a la medianoche) y usarlo ya sea como un collar o un amuleto, para protegerme de cualquier enfermedad mental, así como de las fiebres y los resfriados y hacerme invencible, atrayendo amor. Me encanta quemarlo para proteger mi casa del fuego, los rayos y la negatividad. La hierba de San Juan también se usa a menudo durante los rituales del solsticio de verano.
Una nota de precaución
Ten en cuenta que la hierba de San Juan es un medicamento muy fuerte cuando se ingiere o consume internamente, así que consulta a tu médico o a un herbolario experimentado, que pueda aconsejarte según tus necesidades. Se ha demostrado que esta hierba puede causar más daños que beneficios en personas con trastorno bipolar y depresión crónica si se usa imprudentemente.
Si tienes alguna pregunta, deseas compartir tus experiencias o pensamientos conmigo o aprender más sobre el uso de esta maravillosa hierba, escríbeme a: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..
